sábado, 9 de julio de 2011

Lo que debería de haber sido (y no será) Windows 8

Me da mucha pena, pero mucha, que Windows 8 suponga un cambio tan radical con respecto a Windows 7. No se trata de apariencia, aspecto, modo de manejo ni nada de esto. Se trata de que un sistema operativo que simplemente funciona se apunte al carro de iOS o Android que no tienen nada que ver.

Windows 7 tiene muchas cosas buenas y otras tantas mejorables. Ya no hablo de retrocompatibilidad, sino de costrumbres, hábitos que sus usuarios ya han asimilado durante años y que ahora, simplemente desaparecen.

La excusa son las tablets. Hay que hacer un sistema 100% táctil. Pero eso no quiere decir que haya que convertirlo en un banner táctil. Los de Microsoft pisan un terreno muy radical, más que iOS o Android, con respecto a los sistemas operativos tradicionales. No hay orden, no hay claridad, está todo enfocado a ser un banner lo más atractivo posible, del cual veas un vídeo y te quedes flipado, pero nada más. No hay usabilidad, ni siquiera se conservan los controles tradicionales del sistema operativo. Me recuerda al ocaso del Messenger.

Ahora quiero mostrar algunas cosas que pienso que podrían haber llevado a Windows 7 a convertirse en Windows 8, sin más parafernalia:

  • Menú inicio: el menú inicio está obsoleto. No tiene cabida en los sistemas operativos actuales. Su sustituto es tan sencillo como una lista de aplicaciones tipo Launchpad. Me parece lamentable que quieran parecerse a iOS y Android y no se hayan fijado en esto.
  • Superbar: lo he dicho más de una vez y lo sigo diciendo: ahora mismo, Superbar es el dockbar más potente y manejable de todos los que he probado, que no han sido pocos. Su integración en un entorno táctil hubiera sido muy interesante.
  • Eliminación de controles del tray: es un camino que poco a poco se estaba haciendo desde Windows Vista. En Windows 7 se redució aún más. Windows 8 podía haber supuesto el paso final de este proceso, eliminando completamente todos estos controles y conservando sólamente el reloj.
  • Icono de perfil + notificaciones: Cuando parecía que Windows 8 conservaría el escritorio Aero salieron unas capturas con el icono de perfil al final del dockbar. Al principio no le vi utilidad, pero un control de identidad más integración con redes sociales (incluyendo notificaciones) en este icono hubiera sido una combinación ganadora y algo totalmente innovador en un sistema operativo tradicional. Otra oportunidad más perdida.
  • Panel de control más simple y organizado: iOS y Android han marcado el camino. Hubiera sido interesantísimo ver a un monstruo como el Panel de Control de Windows adaptado a una interfaz táctil. Por desgracia no lo veremos, parece ser que tendremos otro banner en vez de una aplicación.

Si Microsoft quería hacer un SO para tablets podría haberlo sin tener que enterrar a Windows (porque lo está enterrando) para dar a luz a un nuevo engendro. Entre esto y Unity me van a dejar sin sistemas operativos en los que me sienta cómodo. Lo que nos queda que pasar....

No hay comentarios:

Publicar un comentario